jueves, 9 de diciembre de 2010

Una guerra de bolsillo, parte 1

Es un día soleado y un niño llamado Jimi corre a ver a su nuevo amigo, lo conoció luego de pensar que era un mercader sin saber que era un espía del ejército de Arcadia llamado Bern. Poco duro aquel secreto debido a que Jimi por su curiosidad y deseo de aventura de inmediato vio actitudes sospechosas en el grupo de personas con que Bern se reunía. Una vez desenmascarado el engaño su amistad creció aun más sin importar sus diferencias.

Al fin llega Jimi con su amigo, alarmado le pregunta por el ejercito, pues rumores indicaban que se aproximaba a la ciudad situación que debía ser de conocimiento de los infiltrados.

Bern explico que el ejercito estaba solo de paso y que precisamente su misión era adelantarse para descubrir posibles amenazas las cuales no existían en el lugar por lo que el ejercito pasaría por la región pero sin hacer intervención alguna.

Pasaron unos días y la situación cambio completamente, era inminente que las fuerzas armadas se dirigían al lugar y con intenciones hostiles, -algo debe estar mal- pensaba Bern, pues eso no estaba en los planes y si continuaban asi, fuese cual fuese el resultado final muchos de los lugareños a los que ahora conocía y respetaba resultarían lastimados así como sus compañeros del ejercito con los que tanto había pasado, sin embargo, luego de pensarlo mucho aun había algo que podía hacer….

-Jimi, vete a jugar, te prometo que todo saldrá bien!-

jueves, 2 de diciembre de 2010

El Iracundo

Un castillo en las entrañas de la tierra, un lugar donde la luz no solo es desconocida sino que es prohibida, la morada de Din.

Un cuerpo yace frente a la invencible presencia de "el poder encarnado", ahora te levantaras y cobraras una vida nueva a mi servicio, no recuperaras la vida perdida, por el contrario, he construido de ti a un nuevo ser, un ser cuyo poder y autoridad estará por encima de los jueces de este mundo, dictaras las ordenes del caos y la oscuridad que yacen en lo que alguna vez pudo llamarse corazón.

La bizarra criatura comenzó a sentir como se trastornaba su propia existencia que ya debía haberse extinguido años atrás, un nuevo ser se levanta y la voluntad de su amo-creador debía ser cumplida.

- Mi voluntad ahora es que SUFRAS!!- en el acto la criatura de inmenso poder comenzó a retorcerse de dolor, como si cada parte de su cuerpo respondiera a cumplir con el deseo de su creador, un deseo que debía cumplirse con creces. El espeluznante grito se habría escuchado en todo un país, pero en aquel reino nada vivo existía que pudiese escuchar la incomparable muestra del dolor sufrido.

- ahora sabes que estas sobre todas las cosas, salvo mi ser. A partir de hoy te levantaras a cumplir mis deseos que son los tuyos, pues de mi voluntad se deriva tu existencia, abandonaras todo recuerdo de tu anterior ser, dejaras tu nombre atrás junto con cualquier esperanza,

ahora levántate como Adrammelech, El Iracundo.