lunes, 21 de diciembre de 2015

La Luna Roja

El pueblo se encontraba en completa calma , cada paso el silencio era preocupante, era un pueblo grande, aunque aun restaba averiguar de entre vestigios quien o que había logrado pasar la luna llena.
Celsius podía sentir lo frío del invierno en aquel lugar, no se trataba de una baja temperatura, era un frío mas mortecino el que rodeaba los alrededores, la ausencia de vida en el lugar, el mas lúgubre de los fríos, uno que las pieles mas cálidas y abrigadoras no podrían cubrir.

Habían luchado contra lobos durante las ultimas noches, monstruos feroces con apetito insaciable, pero estos se habían encontrado en los parajes próximos a el pueblo de Ransaran con los monos y eso desencadenaría el caos, buscaron como esparcir la licantropía y así incrementar sus filas para vencer a sus enemigos, en esa luna llena Ransaran se volvió un campo salvaje del cual ni los animales de carga mas fuertes y veloces pudieron escapar.

Pero los bramidos y aullidos eran muchos y el viento los llevaba lejos, los llevaba hasta la bestia que odiaba a estos monstruos al grado de haber dejado atrás el honor que en una época tanto le enorgulleció y la bestia no desaprovecharía esa oportunidad, con todos ahí reunidos para ser masacrados, salio de su escondite con la primera llamada de la luna y simplemente se dejo llevar por el odio.

Caminaban con cuidado entre las ruinas, la luna había pasado pero aun así debían ser cuidadosos, algunos de los licantropos mas fuertes eran una amenaza aun sin la luna llena. Algunos de los edificios se encontraban incendiados, seguramente los aldeanos intentaron usar fuego para defenderse, pero Feracas sabia que solo la plata podía hacerles daño, plata que difícilmente se encontraría en un lugar así. El camino se encontraba encharcado, pero no había llovido en los últimos días, Vicky en su interior seguro sabia de que se trataba pero no quería pensar en ello, se estremecía de tan solo prestarle atención, así que trato de concentrarse en los cuerpos, de cierta forma le estremecían menos que la sangre que mojaba el suelo. El lugar estaba lleno de cadáveres destrozados, mutilados, devorados, solo unos pocos estaban intactos pero aun así inertes, si hubo algún sobreviviente, este permaneció oculto, pues nada en ese lugar quedaba en pie.

Vincent encontro a las escaleras de lo que seguramente fue la alcaldia, un cuerpo que reconocio entre unas tablas del edificio derruido, se trababa de Ulbremor, el entonces lider de la manada de los lobos.

Ello desconcertó a los presentes, en varias ocasiones habían luchado contra el durante la larga "Guerra de los Licantropos", guerra que esa noche había terminado. Celsius meditaba sobre lo que podia haber ocurrido, salvajismo, pero habia algo mas, en ese caos habia un patron que solo el invierno podia revelar, cuando al fin se diocuenta se sintio como un tonto por no darse cuenta antes, en esa batalla, no hubo ganadores, la masacre no reconocio bandos, tanto aldeanos como lobos y asi los monos fueron muertos por igual, se aproximo a los restos de Ulbremor y en comunion solicito al señor del invierno y del verano que le advirtiera sobre lo que paso, no hubo respuesta inmediata, pero cerro los ojos para buscar lo que le podia ser revelado, el viento invernal acarreaba un susurro proveniente del suspiro final de cientos de cuerpos en los alrededores, un eco que resonaria por siempre en ese lugar ahora maldito: Vol...mon...do